Voluntaria con orgullo

Analía Luque cursa las últimas dos materias de la Carrera de Enfermería Universitaria de la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR). Se encuentra realizando un voluntariado en el Hospital Posadas y participó durante dos meses del Dispositivo Estratégico de Testeo para Coronavirus en Territorio de Argentina (DetectAR). “Todo el personal de salud con el que nos encontramos agradece constantemente la ayuda que damos. Hago estos voluntariados con orgullo”, dice.

La UNAHUR realizó una convocatoria a estudiantes de Kinesiología y Fisiatría y de Enfermería Universitaria para llevar el DetectAR a barrios de Hurlingham y Morón. Luque no dudó en postularse y participó de la iniciativa entre agosto y septiembre. El objetivo, explica la estudiante, es localizar personas con síntomas de COVID-19 y contactos estrechos de casos confirmados para reducir la propagación del virus. “Estuve en varios barrios de Hurlingham (Mitre, William Morris, 2 de Abril, Villa Club, entre otros). Además de hacer una breve encuesta para detectar casos sospechosos, vacunamos contra la gripe a adultos mayores que no podían acercarse a los centros de atención”, cuenta.

“Se va de puerta en puerta, golpeando las manos –describe Luque–. Algunas personas no nos atendían porque estaban asustadas por los casos inseguridad. Es entendible, sobre todo porque casi no se nos veía la cara. Llevábamos camisolín, máscara, doble barbijo, guantes. Ni siquiera nos reconocíamos entre nosotras”. De todas formas, las y los voluntarios no ingresan a las viviendas y establecen el vínculo con vecinas y vecinos desde la vereda.

Las y los voluntarios llegan a los barrios asignados con una coordinadora o coordinador. “Me pasaban a buscar por los centros de atención más cercanos a nuestros domicilios y me llevaban al barrio que correspondiera”, detalla la estudiante. Y agrega: “Cuando se encuentran casos sospechosos, se llena una planilla y se llama a una ambulancia que va a buscar al paciente al domicilio y lo lleva al móvil para que le realicen el hisopado. Después, la misma ambulancia lleva al paciente otra vez a su domicilio”.

En general, las y los habitantes de los barrios agradecen que haya personas que se preocupen por su bienestar. Aunque aún, advierte Luque, “se encuentran personas que no creen en el virus. A veces no se asumen las situaciones hasta que tocan de cerca”. Pese a las dificultades, la futura enfermera disfrutó la tarea: “Me gustaba mucho ir puerta a puerta y hablar con la gente. A veces nos contaban los problemas. Hay gente mayor que pasa mucho tiempo encerrada, sin hablar cara a cara con nadie. También les es necesario desahogarse y hablar con alguien”.

Cuando en septiembre la UNAHUR firmó un convenio con el Hospital Posadas para poner en marcha un programa de voluntariado con estudiantes de los últimos años de Enfermería Universitaria, Luque también se postuló. En un momento en que la demanda sobre las y los profesionales de la salud es enorme, este programa suma personal capacitado para atender a pacientes de COVID-19 internados en ese hospital de Morón.

Relata Luque: “Empezamos hace más de un mes. Tenemos también nuestras referentes, con quienes nos juntamos antes de subir al tercer y cuarto piso. Allí están los pacientes con COVID-19. Vamos tres veces a la semana y brindamos higiene y confort. Bajo supervisión, también podemos hacer algunas otras tareas más específicas”. Otro aspecto interesante de este voluntariado es que la experiencia se reconoce como práctica del trayecto académico estudiantil.

“Estoy feliz. Me encanta asistir a los pacientes y hablar con ellos. Es mi profesión. Tomo todas las precauciones, pero no trabajo con miedo a contagiarme. Trato de tener el trato más cercano posible con cada paciente”, expone la estudiante. La tarea de contención es muy importante, porque quienes están internados a causa de este virus no pueden recibir visitas: “Hay pacientes que están muy asustados. Otros están más tranquilos, pero igual intentamos hablarles mucho y estar pendientes de ellos. Quienes tienen celular y saben manejarlo (hay mucha gente mayor que no tiene ese saber) se contacta con sus seres queridos por ese medio. Otras veces les prestamos nuestro teléfono para que puedan comunicarse”.

@AAUNAHUR