Avatares de la educación superior

Pablo Buchbinder es doctor y licenciado en Historia, egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Actualmente se desempeña como profesor titular de la materia Historia Social Moderna y Contemporánea de la carrera de Sociología de la UBA y es investigador independiente del CONICET. Ha publicado numerosos trabajos que abordan la historia de la vida universitaria y el Estado en la Argentina. Entre sus libros, se destacan Historia de la Facultad de Filosofía y Letras (1997), Los Quesada: letras, ciencia y política en Argentina, 1850-1934 (2012) y La Universidad en los debates parlamentarios (2013).

En Historia de las universidades argentinas, Buchbinder analiza el devenir de las instituciones universitarias en nuestro país: desde la primera casa de estudios fundada en Córdoba en el siglo XVII por la Compañía de Jesús hasta las reformas políticas del sistema de educación superior que se llevaron a cabo en la década de 1990. En este sentido, el libro recorre la evolución de las instituciones de educación superior universitarias y las características que asumieron en los distintos momentos de la vida social y política de nuestro país. Así, por ejemplo, el autor muestra las distintas funciones que cumplió la Universidad, que van desde la formación de las clases dirigentes en los tiempos coloniales hasta su conformación como lugar por excelencia para el ascenso social, tanto de las clases medias –hacia fines del siglo XIX–, como de los sectores populares –a partir de mediados del siglo XX–.

Buchbinder organiza la exposición a partir de tres grandes períodos en la vida política de las universidades de la Argentina. El primero de ellos transcurre desde la creación de la Universidad en Córdoba en 1612 hasta la Reforma Universitaria de 1918; en el segundo, que se extiende hasta 1943, se describen las características de la “Universidad reformista”; por último, se aborda un tercer período que ocupa, principalmente, la segunda mitad del siglo XX. En la lectura de esta cronología el autor, además, se centra en los aspectos que estructuraron las universidades argentinas: los proyectos políticos de las clases dirigentes, la acción de los miembros de la comunidad universitaria y las demandas de la sociedad.

Los primeros cuatro capítulos del libro se detienen en los avatares de la educación superior en la Argentina desde las postrimerías del siglo XIX, cuando el país apenas contaba con dos universidades nacionales ubicadas en Córdoba y Buenos Aires. Las transformaciones sociales que sobrevinieron en esos años –particularmente la migración masiva y la consolidación de la Argentina como país agroexportador– impactaron directamente sobre las casas de estudio. En ese contexto, la sanción de la Ley Avellaneda estableció parámetros generales sobre los cuales cada institución debía reglamentar sus estatutos, pero no se plantearon objetivos específicos para el sistema universitario. Al poco tiempo, los cuestionamientos al perfil y características de la Universidad generaron amplios debates. Específicamente, se criticaba su carácter utilitarista y su incapacidad para adaptarse a las transformaciones sociales. En este sentido, Buchbinder plantea que la creación de la Universidad Nacional de La Plata, en 1905, fue un intento por romper con aquel modelo tradicional. Asimismo, el autor presenta brevemente a Joaquín V. González, ideólogo de la institución platense, quien buscó incentivar la investigación y contrarrestar las tendencias profesionalistas que caracterizaban a las instituciones de Buenos Aires y Córdoba.

El segundo período se desarrolla en los capítulos cinco y seis. Los cambios implementados a partir de la sanción de la Ley Sáenz Peña y el ascenso de la Unión Cívica Radical chocaron con las estructuras institucionales arcaicas y cerradas de la Universidad mediterránea. Esto, sumado a las impugnaciones al atraso científico y al perfil profesionalista de la Universidad, derivó en el movimiento reformista de 1918. En líneas generales, los nuevos estatutos democratizaron el gobierno de las casas de estudios y posibilitaron el acceso de los sectores medios, pero también transformaron las dinámicas de la vida universitaria. Así, en el sexto capítulo, el autor se adentra en las características que asumió la “Universidad reformista”, entre las cuales cabe mencionar una relación diferente con la investigación científica, la generación de una vida política intensa, la creación de una carrera académica y la conformación de una nueva dirigencia política.

El recorrido de la Universidad durante la segunda mitad del siglo XX es analizado en los últimos cuatro capítulos del libro. En líneas generales, a partir de 1950 la Universidad atravesó un proceso de masificación de la matrícula y expansión institucional. Si bien dicho proceso comenzó a gestarse bajo el gobierno peronista –con la creación de nuevas Facultades y la Universidad Obrera Nacional–, la expansión institucional continuó aun durante la llamada “desperonización” de las universidades: no solo se crearon nuevas universidades nacionales, sino que también se sancionó la ley que permitiría crear instituciones privadas. Asimismo, durante esos años se llevaron a cabo intentos de modernización institucional, aunque, tal como lo explica el autor en el capítulo nueve, estos proyectos encontraron sus limitaciones al iniciarse la década del sesenta.

Los golpes de Estado de 1966 y 1976 tuvieron consecuencias en la configuración del sistema universitario. Buchbinder describe los proyectos de transformación institucional planteados por los gobiernos militares y sus repercusiones tanto en la comunidad académica como en el resto de la sociedad. Asimismo, da cuenta de un proceso de diversificación, producto de la creación de nuevas universidades nacionales durante los primeros años de la década del setenta. Tras el fin de la dictadura militar de 1976, hecho que da inicio al capítulo diez, Buchbinder analiza la Universidad durante la apertura democrática y la construcción de una nueva agenda universitaria en los noventa. En este sentido, la Ley de Educación Superior, la evaluación universitaria y la creación de nuevas universidades nacionales, específicamente en el Conurbano Bonaerense, constituirán los ejes centrales de este período.

Historia de las universidades argentinas permite conocer en detalle el desarrollo del sistema universitario nacional. En el centenario de la Reforma Universitaria, el libro de Pablo Buchbinder se convierte en una lectura necesaria no solo para aquellos que formamos parte de la comunidad académica, sino también para quienes quieren desenredar la enmarañada evolución del sistema universitario en nuestro país. Sobre estas bases, su lectura permite reflexionar desde una perspectiva histórica sobre las problemáticas actuales del sistema universitario.

* Reseñado por Mariana Mendonça. Licenciada y profesora de Sociología (UBA) y magíster y doctora en Ciencias Sociales (UNGS-IDES). Es docente de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA) y becaria postdoctoral del CONICET. Investiga la política de creación de nuevas universidades nacionales en la Argentina a partir de la década de 1970 y la expansión universitaria entre 2007 y 2015.

@AAUNAHUR