Hitos del “pueblo de Hurlingham”. Entrevista a Rody Rodríguez

El periodista Rody Rodríguez conoce Hurlingham en profundidad. Toda su carrera profesional, desde la década del ochenta, está marcada por el trabajo en publicaciones que colocaron en el centro la vida del municipio que, si buen fue creado en 1994, presenta una rica y compleja historia iniciada a mediados del siglo XIX. “Hurlingham –relata– es un pueblo que tiene su origen el 15 de septiembre de 1857, cuando se hace la primera planificación urbana. Es la fecha de nacimiento del pueblo que, en ese entonces, no se llamaba Hurlingham”.

Cuando, en 1996, se fundó El ciudadano, el primer periódico de Hurlingham desde que dejó de ser parte de Morón, Rodríguez era director de prensa del municipio. Apenas un año después, pasó a hacerse cargo de esta publicación pionera. “Se trataba de un periódico semanal y de distribución gratuita. En 2005, sumamos el soporte digital y, al poco tiempo, ampliamos los contenidos periodísticos y la frontera informativa se extendió al conurbano”. En ese momento nació El Ciudadano del GBA. El periodista también dirige el portal Hurlingham al día.

¿Qué lugar tienen los medios zonales en épocas de redes sociales y grandes multimedios?

Por cuestiones económicas y tecnológicas, está en crisis el periodismo en general, pero mucho más el periodismo regional. Hasta hace no muchos años el periodismo local tenía mucho peso. De hecho, el tema de la autonomía municipal era un eje que sostenían varios periódicos de ese tipo. El boom de las radios locales en los ochenta también fue muy importante para todo el conurbano. Hoy, las redes sociales –que son medios de comunicación, pero no periodísticos– toman la posta de la inmediatez. Aunque sin rigurosidad periodística y con muchas falencias, se convirtieron en punta de lanza en materia de comunicación. Los medios locales quedaron muy rezagados. Por otra parte, el diario en papel es treinta veces más caro que un portal. Las radios locales también han caído por varias circunstancias: el aire está contaminado por un montón de radios y se redujo su alcance. Hace veinte años, con una radio con determinada potencia podía cubrirse todo el distrito y más allá. También hoy se impone la radio por Internet. La multiplicidad de medios le resta fuerza a cada uno de esos medios locales.

¿Sirven las redes sociales para acercar y difundir contenidos de los medios que dirigís?

Las usamos. Mis hijos adolescentes me ayudan a trabajar en ese sentido. Yo hice periodismo de la misma forma que lo hacía mi viejo. Durante muchísimos años, el periodismo permaneció de la misma manera y, de golpe, cambió todo. El público se dividió muchísimo. Cuando yo arranqué, había dos diarios locales y tres radios. No había Internet. Sí o sí te escuchaban; sí o sí te leían. Hoy hay que competir con un universo incontable.

¿Cuáles son los hitos más importantes en la historia de Hurlingham?

Además del primer trazado del pueblo en 1857, la creación del Hurlingham Club como institución privada fue importante porque terminó por imponerle el nombre a la ciudad. Hay una teoría que sostiene que los ingleses eran mayoría en Hurlingham, pero en realidad siempre fueron un sector muy minoritario. En ese momento Hurlingham tenía un porcentaje muy alto de inmigrantes, como casi toda la ciudad de Buenos Aires y alrededores: la mayoría eran italianos y españoles. Lo que ocurrió es que hubo ingleses con mucha influencia, y se terminó creando esa idea de que Hurlingham es la sucursal de Londres. No es así para nada; al costado de la ciudad está el Reconquista y no el Támesis. Otros hitos tienen lugar cuando se logra la autonomía municipal, en 1994, y cuando asume el primer intendente, en 1995.

“Hubo ingleses con mucha influencia, y se terminó creando esa idea de que Hurlingham es la sucursal de Londres”.

¿Qué cambia con la autonomía municipal?

La autonomía, que valoro y rescato, tiene un origen político bastante turbio, ligado a una interna de Menem y Duhalde. Se aprobó en el Senado y en la cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires (PBA) en apenas cuatro horas. El menemismo tenía dos distritos fuertes (General Sarmiento y Morón) y la idea era dividirle el poder. Pero aun así la autonomía fue muy importante.

Cuando Hurlingham formaba parte de Morón, era un distrito medio olvidado por todas las administraciones. Siempre le habían dado más importancia a lo que llamo la línea del Sarmiento: Morón, Castelar, Haedo, Ituzaingó. Hurlingham siempre quedaba medio al margen y las cosas llegaban siempre tarde. Cuando asumió Juanjo Álvarez, en 1995, hizo un acto en la plaza: formó los camiones recolectores de residuos y una fila de barrenderos. La gente los aplaudió como si fueran granaderos, porque nunca habían visto un barrendero. El anuncio de que se iba a levantar la basura todos los días fue más aplaudido que la suspensión del pago de la deuda externa. Antes de que fuera municipio, todas esas tareas se sostenían con trabajo de los vecinos. También así hicieron la escuela secundaria pública, el hospital y hasta un banco. La participación popular, de comunidad organizada, hacía que Hurlingham tuviera cierto proceso que el Estado no le daba.

¿Cuál es la importancia de la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR) en la vida del municipio?

Es uno de los hitos más importantes en toda su historia. En 2000, un ex concejal radical, Víctor Stefanoni, propuso la creación de una universidad nacional. En medio de una crisis económica furibunda, me parecía una locura. Stefanoni insistía en que era central para el futuro del pueblo ante el derrumbe absoluto que había tenido Hurlingham como centro industrial. Él pensaba que una universidad nacional iba a generar algo totalmente distinto. Ese proyecto se había aprobado en el Concejo Deliberante, casi como una gentileza. Todos sabían que era imposible que se llevara a la práctica. Stefanoni mantuvo esa idea durante años. Hasta que, en un momento, me pidió conocer a Zavaleta, que por ese entonces era candidato a concejal. El ex concejal creía que los vínculos que su par peronista tenía en el Senado de la Nación podían hacer avanzar su idea.

“Stefanoni pensaba que una universidad nacional iba a generar algo totalmente distinto en Hurlingham”.

Creo que todo lo que planteó Stefanoni fue real. El hecho de que la Universidad se haya creado sobre los restos de la fábrica la fábrica de embutidos Tres Cruces también es importante. Los tiempos han cambiado y no pueden volver aquellas industrias de 2.000 empleados; pero sí puede crearse un centro de estudios. No solo cambió el paisaje de una zona de Hurlingham, Villa Tesei, sino que el municipio cambió culturalmente.

¿Y qué se modifica a partir de entonces en la identidad del municipio?

Hay un cambio importante, como también lo hay en cada uno de los lugares que cuentan con una universidad pública. Para los medios de comunicación el conurbano es la mala noticia, el policial. Todo lo malo pasa en el conurbano, y eso tiene cierta lógica porque allí se concentra el 30% de la población del país. Pero nunca se rescatan los muchos valores que tienen que ver con lo cultural. Las universidades vinieron a traer buenas noticias al conurbano. Hurlingham tenía tres o cuatro acontecimientos nefastos por los cuales se había hecho famoso: desde el caso Candela hasta el escándalo del Padre Grassi. No había nada positivo para contraponer, salvo que alguien saliera a rescatar que acá nació Sumo. Se cantaba “Paisano de Hurlingham” como una forma de demostrar que había otra cosa que no fuera un hecho policial.

“La UNAHUR es la noticia más importante de la historia de Hurlingham”.

La universidad cambia ese eje. Creo que todavía tiene que conocerse mucho más lo que allí se hace, pero transformó completamente la identidad del municipio. Para mí es la noticia más importante de la historia de Hurlingham. Una enorme cantidad de personas por primera vez pisan una universidad, y es la primera generación de estudiantes universitarios. En otro tiempo, los vecinos de Hurlingham tenían que revisar los horarios de los trenes antes de anotarse a las materias. En este último tiempo, además, hay investigaciones con respecto al COVID-19, por ejemplo, que ponen a Hurlingham en relieve.

@AAUNAHUR