Juego de conjeturas

“Hay una diferencia entre la verdad y la parte de la verdad que puede demostrarse: ese es en realidad un corolario de Tarski sobre el teorema de Gödel…

…El crimen perfecto no es el que queda sin resolver sino el que se resuelve con un culpable equivocado”.

Ciencia, suspenso, magia, literatura, Oxford, teoremas y conjeturas: todo ello se encuentra en la obra de Guillermo Martínez, doctor en Matemática y exquisito escritor argentino que ha sido traducido a más de treinta idiomas.

Crímenes imperceptibles narra la historia de un joven matemático egresado de  la Universidad de Buenos Aires que decide realizar una instancia de estudio en Oxford con uno de los más reconocidos matemáticos del mundo. El joven se aloja en la casa de una anciana, la señora Eagleton, y de su nieta Beth para aprovechar a conocer de cerca la sociedad británica, sin sospechar que ese será el prólogo de una saga de crímenes (¿crímenes?) que lo tendrán como inesperado espectador.

A las pocas semanas de su llegada, el joven becario conoce de casualidad, en la puerta de su alojamiento, al afamado profesor Arthur Seldom (creador del Teorema sobre la prolongación filosófica de las Tesis de Gödel).El mismo día en que se conocen, la señora Eagleton aparece asesinada en su casa. Luego, sigue la muerte de un anciano en un hospital y, más tarde, la de un músico en pleno concierto. Los dos matemáticos, que comparten la pasión por las conjeturas y la lógica, colaborarán con la policía para encontrar a un supuesto asesino que va dejando pistas de esos crímenes imperceptibles.

Juego de conjeturas y de confesiones: “lo que más temo –afirma Seldom– es lo que me ha pasado toda mi vida: que lo que pienso sea finalmente cierto, pero del modo más monstruoso”. La Paradoja de Wittgenstein sobre las reglas finitas; la Teoría de los Números; las Conjeturas de Fermat; la Metáfora geométrica de Nicolás de Cusa y las inteligencias saltarinas serán parte de esta atrapante obra de suspenso.

Mezcla de lecturas sobre espartanos, pitagóricos, trasplantes de órganos en la antigüedad, niños con Síndrome de Down y un capítulo para el prestidigitador argentino René Lavand y su inolvidable “no se puede hacer más lento” harán que quienes se acerquen a esta obra conserven la atención y la intriga hasta la llegada de su inesperado desenlace.

Guillermo Martínez nos deja una prosa sencilla y profunda que nos sumerge en la Gran Bretaña de la década de 1990 y nos aproxima miradas sobre la sociedad británica, sus hospitales y su Universidad por medio de una novedosa fragua que entremezcla ciencia, suspenso y una serie de crímenes en el país de Florence Nightingale.

Para los que gozan del arte del cine, la película “Los crímenes de Oxford”, dirigida por Alex de la Iglesia (2008), será un excelente complemento para esta atrapante lectura. Invitamos a nuestros docentes y estudiantes a disfrutar de una novela de suspenso que atrapa de principio a fin.

* Reseñado por Pablo Urquiza. Asistente social y director del Instituto de Educación de UNAHUR. Es docente de la asignatura Educación y Proyecto Nacional y secretario general del Sindicato de Docentes de UNAHUR (SUDHUR).