La práctica en los profesorados

El miércoles 4 de diciembre tuvo lugar el Primer Encuentro de Investigación sobre la Práctica en las Carreras de los Profesorados de la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR). El evento estuvo organizado por la Dra. Nancy Ganz, responsable del Programa de Fortalecimiento de las Prácticas. Expusieron las doctoras en Educación Andrea Alliaud y Mariana Maggio, y el Mg. en Didáctica Jorge Steiman.

Luego de una breve presentación a cargo de Ganz, el secretario académico Mg. Walter Wallach celebró la graduación de los primeros cuatro egresados de los Profesorados Universitarios de Letras y en Educación Física. Luego se refirió a los distintos momentos en que fueron pensados los diseños curriculares de los cinco profesorados de la UNAHUR. Así, los de Letras y Educación Física, creados en 2016, responden a modelos más tradicionales que los creados en 2017 y 2018 (Inglés, Matemática y Biología). “Estamos trabajando en la construcción de una mirada común en la organización de todas las prácticas”, aseguró. A continuación, el secretario de Investigación Dr. Juan Pedrosa consideró necesario que la Universidad confeccione un proyecto de investigación sobre la práctica en los profesorados. Estuvieron presentes en el Encuentro los directores y directoras de los cinco profesorados.

Alliaud fue la primera ponente en tomar la palabra: “La disociación entre el campo de las prácticas y los otros espacios del saber debe ser profundamente revisada”. Luego atribuyó a esa concepción binaria el hecho de que, muchas veces, los y las docentes tengan dificultades para abordar la enseñanza, sobre todo, en las aulas del nivel secundario. Los tiempos actuales, de acuerdo con la especialista, encuentran dos complicaciones: los y las adolescentes suelen cuestionar cualquier autoridad adulta y la institución educativa ya no tiene la fortaleza necesaria para legitimar sus intervenciones.

Según Alliaud, con el fin de enseñar en las escuelas de hoy es necesario quebrar una lógica que reduce la práctica a la mera aplicación de saberes teóricos. Por eso, consideró: “es necesario formar docentes con oficio, que puedan crear e inventar, que tengan presente la dimensión artesanal de la enseñanza”. También subrayó la importancia de que las prácticas atraviesen la totalidad de la formación en los profesorados, incluso las materias más “teóricas”: “Las prácticas pueden abordarse de muchas maneras; no tienen que ver solo con estar en una escuela”.

Enseguida llegó el turno de Steiman. El especialista presentó algunas de las conclusiones obtenidas a partir del análisis de diseños curriculares de distintos profesorados del país. “Existe una idea bastante común –señaló– según la cual en la universidad se aprende la teoría, pero ese saber no sirve cuando se sale a trabajar”. Esta realidad, observó, se debe a concepciones que subordinan u oponen la práctica a la teoría. Y compartió una conclusión muy contundente de su investigación: “No se le reconoce a la práctica su condición de generadora de conocimiento”.

Maggio fue la encargada de la última de las exposiciones. La doctora en Educación se refirió a dos categorías que construyó en su tesis de doctorado, a partir de la observación de buenas prácticas docentes: la enseñanza poderosa y la inclusión genuina. De acuerdo con su análisis, recordamos las prácticas de los y las docentes que ofrecen una perspectiva actualizada de sus campos disciplinarios y de quienes entienden que las tecnologías de la  información y de la comunicación forman parte de los modos en que se construye conocimiento.

Sin embargo, en 2013, a partir de la lectura del libro Pulgarcita, del pedagogo francés Michel Serres, comprendió que los y la estudiantes de hoy no soportan más clases que se asemejan a “libros hablados”. Por eso, explicó, “elegimos algunas tendencias culturales para poner en escena en la clase universitaria y hacer una didáctica en vivo”. Algunas de estas tendencias que Maggio considera en sus prácticas docentes son la intermitencia on line / off line, la combinación de aplicaciones en los teléfonos inteligentes, el registro audiovisual de todo lo que se hace en clase por parte de los estudiantes y las formas narrativas alteradas que se oponen a la narración lineal. “No hay posibilidad de pensar estas prácticas en soledad –afirmó– Por eso, estamos trabajando en la idea del codiseño de las prácticas, no solo con otros docentes sino también con los estudiantes”.

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