“La Universidad tiene que mejorar la educación de Hurlingham”

La Maestría en Política Educativa tiene un inicio promisorio en el segundo cuatrimestre de 2020. Entre las y los sesenta estudiantes de su primera cohorte, quince cuentan con becas rentadas para formación en investigación. Aula Abierta conversó con el Prof. Alberto Sileoni, director de la nueva carrera de posgrado.

Si bien estaba contemplado que la cursada comenzara a desarrollarse durante el primer cuatrimestre, la irrupción de la pandemia de COVID-19 provocó una postergación que sirvió para adaptar la primera parte de esta Maestría no arancelada a la modalidad virtual. En marzo, ya habían sido seleccionados 60 maestrandas y maestrandos entre 200 postulantes. “Hay un momento de quiebre en que se presenta una encrucijada –reflexiona Sileoni–: la inactividad hasta que pase la pandemia o a la decisión de encarar por otros medios el hecho educativo. Esto último se ha hecho muy bien en la Universidad a partir de un campus virtual que venía bastante adelantado”.

La Maestría en Política Educativa tiene una carga de 712 horas y fue proyectada para cursarse en un plazo de dos años. Su plan de estudios contempla seis asignaturas obligatorias, dos seminarios a elección entre cuatro propuestos (también son reconocidos seminarios pertinentes cursados en otras universidades) y dos asignaturas del Campo de Integración Curricular (Metodología de la Investigación y Taller de Tesis). La obtención del título requiere de la presentación y aprobación de un trabajo de tesis final. Asimismo, se ofrece una Especialización en Política Educativa de un año de cursada y trabajo de tesina final (ambas titulaciones con dictamen favorable de la CONEAU).

La modalidad virtual que impuso la emergencia sanitaria también alteró el esquema original de cursada de la Maestría. Las primera dos materias ofrecidas fueron Diseño de Políticas Educativas, a cargo de los Mg. Walter Wallach y Gustavo Galli; y Metodología de la Investigación, a cargo del Dr. Carlos Freytes. Sileoni destaca que las maestrías suelen abrirse con cupos mucho más acotados: “Eso habla bien de la oferta de nuestra Universidad”. La gran mayoría de las y los flamantes maestrandos provienen de la Licenciatura en Educación de la UNAHUR. De esta manera, en una misma institución se construye un circuito que va de la formación de grado hasta la de posgrado. “Después vendrá el doctorado”, se ilusiona el director de la Maestría en Política Educativa.

Otro elemento que merece ser destacado es el otorgamiento de quince becas para estudiantes de la primera cohorte de la Maestría: se trata de un estipendio mensual equivalente al salario neto de un Jefe de Trabajos Prácticos con dedicación semiexclusiva y sin antigüedad. Para ello, se requiere una dedicación semanal de veinte horas presenciales en la universidad (horas de cursada incluidas). Las y los becarios son graduados de la Licenciatura en Educación de UNAHUR y nodocentes y docentes de la institución con 40 años de edad inclusive al año 2020. El estipendio se otorga durante dos años, con posibilidad de renovación debidamente justificada por un año más. Se priorizaron aquellas y aquellos candidatos que son docentes en ejercicio en instituciones educativas de gestión pública y residen en el Municipio de Hurlingham y su zona de influencia (Morón, Ituzaingó, San Miguel, Tres de febrero y San Martín).

Sileoni subraya que un cuarto de la matrícula de la Maestría que dirige cuente con becas: “Esto es muy importante. Son personas que pensamos que integrarán el staff de la Universidad. Luego podrán hacer el doctorado y seguir investigando en la UNAHUR. Así también podremos conformar un grupo de investigadores más estable y perfilado”. El carácter gratuito de esta formación de posgrado también es un hecho destacable, ya que en la mayoría de las universidades (incluso en las públicas) este tipo de estudios son arancelados.

 

Un camino que se impuso

Si bien la modalidad de cursada a distancia no fue un camino elegido, Sileoni señala que docentes y estudiantes pudieron sumarse al campus virtual, aunque con más o menos posibilidades y recursos tecnológicos a disposición. “Las clases de cada una de las materias son quincenales (ocho clases por materia). Estaremos terminando en el mes de noviembre”, detalla el entrevistado. Y agrega: “Estamos esperando que termine este cuatrimestre para hacer una evaluación completa, pero hay mucho entusiasmo, producción y lectura. La verdad es que las clases se están desarrollando muy bien”.

Las tutorías de seguimiento a cargo de la Mg. Mariana Mendonça son una herramienta central para que, en palabras de Sileoni, “las y los maestrandos vayan perfilando rápidamente un tema de tesis”. “Es un trabajo que lleva su tiempo –continúa–, pero las maestrías empiezan a trabajar más temprano con el tema de tesis. Una de las carencias de este tipo de formación es que suele terminarse la cursada pero muchas veces no se entregan las tesis”. La elección temprana de un tema de investigación permite que las y los maestrandos cursen materias y seminarios con la mirada puesta en los aspectos que resultan más interesantes para el desarrollo de sus propios proyectos.

Ni la pandemia ni la virtualidad impuesta desplazan un eje central impreso en los orígenes de la UNAHUR: el cruce entre investigación y territorio. Por eso, las más de veinte investigaciones en curso sobre educación secundaria serán aprovechadas como insumos por las y los estudiantes de la Maestría. “La idea –sostiene Sileoni– es que el conocimiento tenga suelo, que pueda ser utilizable, que pueda mejorar la calidad educativa de niñas, niños y adolescentes de Hurlingham. Siempre se privilegia el carácter local del trabajo y prácticamente todas las escuelas del distrito tiene alguna relación con la universidad. La Universidad tiene que servir para que mejore la educación de Hurlingham, pero también, por qué no, de la Provincia y de la Nación”.

El director de la Maestría en Política Educativa evalúa que la experiencia de formación en tiempos de pandemia puede dejar un insumo tecnológico que, aun en la presencialidad, puede ser aprovechado. No obstante, advierte: “No va a haber magia. Se necesita trabajo para que eso ocurra. Cuando vuelva la presencialidad, creo que el campus virtual va a tener un lugar que antes no tenía”.

 

Aportes al campo educativo

“La apertura hacia el conocimiento siempre es un tránsito muy impactante y emocionante. Las y los estudiantes se encuentran con bibliografía y autores que no conocían. Una tarea que tenemos por delante, y que cada día queda más clara en términos políticos, es una discusión referida a qué sociedad queremos. Esa discusión debe ser dada con pasión, pero también con mucha inteligencia”, asegura Sileoni. Y expresa a continuación: “Hay un lugar para la consigna, hay un lugar para la exaltación; pero también hay un lugar para el pensamiento. Un sistema educativo distinto, como el que muchas y muchos queremos, tiene que defenderse con autoras y autores, con bibliotecas y con rigor científico”.

Por otra parte, el ex ministro de Educación de la Nación resalta el impacto de la formación de posgrado en la jerarquización de la tarea desarrollada en las instituciones de escolaridad obligatoria: “Sin duda, un director o directora que haya pasado por una experiencia educativa de estas características está en mejores condiciones de conducir una escuela. A algunos quizá les parezca un destino pequeño, pero estar frente a 800 estudiantes permite llevar adelante un trabajo de extraordinaria relevancia”.

Sileoni observa también que, incluso para quienes no diseñen políticas públicas, “una formación de este tipo construye una mirada del sistema mucho más abarcativa y ayuda pensar más allá las cuatro paredes de la institución. El paso por una licenciatura, por una maestría contribuye en la búsqueda de un sistema educativo más justo y más ético”.

La Maestría en Política Educativa es tierra fértil para problematizar aspectos nodales de nuestro sistema educativo. La pandemia, por ejemplo, desnudó la necesidad de democratizar el acceso a computadoras y a Internet. “Las y los estudiantes tienen que tener con qué –opina Sileoni–. Es muy complicado acometer una carrera universitaria con apenas un teléfono y con poca conectividad. Es un tema que hay que mirar con atención”. En ese sentido, celebra que, cuando se retomen las actividades presenciales, la UNAHUR contará con Internet de acceso libre.

@AAUNAHUR