Más matrícula, más diversidad

Cuando la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR) abrió sus puertas en 2016, 3.152 aspirantes la eligieron. Hoy, en el transcurso de tres años, el número asciende a un total de 17.126. De esa cantidad de aspirantes, permanecen unos 11.000 estudiantes en la institución.

La Universidad, que se anticipó a tal crecimiento de la matrícula, realizó el ingreso al edificio Malvinas Argentinas el pasado 28 de marzo. Este nuevo espacio, que se inaugurará oficialmente el martes 7 de mayo, dispone de doce aulas, tres laboratorios de ciencia básica y docencia (uno de Física, otro de Química y un último de Biología) y cinco laboratorios de Informática totalmente equipados. El edificio, de casi 2.400 m2, es muy luminoso y garantiza la accesibilidad universal.

Otra novedad es que 3.223 estudiantes se habían inscripto a inicios de 2018, mientras que, en 2019, ese número se elevó a 4.870. Esto representa un incremento del 51%. “La UNAHUR –afirma el secretario académico Walter Wallach– tiene una trayectoria breve para saber cuál es el punto de estabilización de la matrícula. Aún no sabemos si el número actual de estudiantes es muy alto o si antes teníamos pocos. Lo que sí podemos decir es que, año a año, se comprueba que era necesaria una universidad en esta zona. Además, creo que estamos haciendo las cosas bien”.

3.223 estudiantes se habían inscripto a inicios de 2018, mientras que, en 2019, ese número se elevó a 4.870. Esto representa un incremento del 51%.

Sin embargo, la noticia no es solamente el crecimiento exponencial de la cantidad de aspirantes y la creación de las condiciones edilicias que permiten recibirlos. Un análisis detallado de los números recogidos y sistematizados por la Secretaría Académica arrojan, además, datos de gran interés para entender la evolución de la matrícula y el dinamismo con el que la comunidad estudiantil configura y reconfigura su perfil.

Un primer dato que se desprende del análisis es una reducción del promedio de edad de los aspirantes. En la última inscripción, el promedio es de 26,9 años. En 2016 era de 31,7; en 2017, de 30,4; y en 2018, de 29,8. Para comprender este descenso en el promedio de edad, debe considerarse que el 44% de quienes ingresaron en 2019 tienen menos de 24 años. En 2016, en cambio, solo un 26% estaba en ese rango etario. Junto con el promedio de edad, también descendió el porcentaje de estudiantes con hijos o hijas: pasó del 56% en 2016 al 40% en 2019. “En un principio –explica Wallach–, existía una demanda contenida que encontró la oportunidad de realizar o proseguir estudios universitarios. Una vez que esa demanda se canalizó, era lógico que bajara el promedio de edad”.

Lo que, tal vez, constituya el dato más curioso es la notable expansión territorial de la matrícula. Si  a comienzos de 2016, el 72,6% de los aspirantes provenía de Hurlingham, ese número descendió de manera constante hasta llegar a un 34% en la actualidad. Un 12,2% de los inscriptos proviene de Morón; un 8,1%, de La Matanza; un 7,9%, de San Miguel; un 7,1%, de Ituzaingó; un 6,8%, de Merlo y un 6,1%, de Moreno. En menor medida, también hay personas que viajan a la UNAHUR desde San Martín (3,6%), José C. Paz (3,4%), Tres de Febrero (2,5%) y Marcos Paz (2,4%). Cabe destacar que la mayoría de los municipios mencionados poseen su propia oferta universitaria de carácter pública y gratuita. También es frecuente que muchos estudiantes viajen desde la Ciudad de Buenos Aires para cursar el ciclo de complementación curricular y formarse como licenciados en Educación. Explica Wallach: “Estamos en una etapa de consolidación y visibilización de nuestra Universidad. Esto se suma a una oferta original, que en pocas áreas compite con otras universidades, y a la jerarquía de los y las docentes”.

Si  a comienzos de 2016, el 72,6% de los aspirantes provenía de Hurlingham, ese número descendió de manera constante hasta llegar a un 34% en la actualidad.

Pese a esta expansión territorial de la matrícula, la UNAHUR procura seguir promoviendo la institución entre la comunidad de su municipio y, particularmente, entre estudiantes secundarios de la escuela pública. Por eso, se organizan visitas guiadas a la UNAHUR dirigidas a instituciones públicas de Hurlingham y se ofrece, en esas mismas escuelas, la posibilidad de realizar algunos talleres del curso preparatorio universitario durante el sexto año de estudios del nivel secundario.

Como cualquier joven institución, la UNAHUR enfrenta importantes desafíos. Uno de ellos es conseguir que la infraestructura crezca y mejore al ritmo del crecimiento de la matrícula. Al mismo tiempo, se vuelve necesario mantener la calidad profesional de un equipo docente que seguirá en expansión durante algunos años. También la Universidad deberá hacer hincapié en el incentivo de carreras con menos demanda: “En esos casos –opina Wallach–, es importante el trabajo con estudiantes del nivel secundario. Muchas veces es necesario explicar en qué consisten algunas de las carreras que ofrecemos”.

La UNAHUR lleva adelante varias líneas de acción para limitar el desgranamiento de la matrícula en los primeros dos años de estudio.

No obstante, la UNAHUR también debe enfrentar desafíos comunes a todo el sistema universitario argentino: se impone la necesidad de contener el desgranamiento de la matrícula. Aunque el sistema universitario aún no construye datos homogéneos que puedan servir de parámetro para analizar el desempeño de la UNAHUR en materia de contención de la matrícula, es evidente que el abandono se produce fundamentalmente en los dos primeros años de estudio. En este sentido, la institución lleva adelante varias líneas de acción para limitar el alcance de este fenómeno.

En primer lugar, se busca que las aulas virtuales y la biblioteca funcionen como espacios de apoyo y de contención. El campus virtual recibió la visita de 7.271 estudiantes durante el 2018, mientras que la biblioteca contó con 1.445 usuarios activos. Por otra parte, se ofrecen becas internas y se difunden distintas becas externas. Además, en la Universidad funcionan cursos preparatorios, espacios de tutorías destinados a acompañar las trayectorias estudiantiles, clases de consulta y apoyo para rendir exámenes finales y laboratorios de escritura académica.

Además, los talleres culturales y deportivos organizados por la Secretaría de Bienestar Estudiantil y Servicios a la Comunidad suman a casi 3.000 personas a la vida activa de la Universidad. A inicios de 2019, los diez talleres de cultura ofrecidos suman 784 inscriptos y los trece talleres deportivos, 2.099. Cabe destacar que estos talleres son gratuitos y abiertos a la comunidad: no hace falta ser estudiante de alguna carrera de la Universidad para inscribirse en cualquiera de ellos.

@AAUNAHUR