{"id":558,"date":"2019-05-09T20:20:31","date_gmt":"2019-05-09T23:20:31","guid":{"rendered":"https:\/\/docentes.unahur.edu.ar\/?p=558"},"modified":"2019-05-09T20:20:31","modified_gmt":"2019-05-09T23:20:31","slug":"desigualdades-sociales-desigualdades-educativas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aulaabierta.unahur.edu.ar\/index.php\/2019\/05\/09\/desigualdades-sociales-desigualdades-educativas\/","title":{"rendered":"Desigualdades sociales, desigualdades educativas *"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=&#8221;1&#8243; _builder_version=&#8221;3.22&#8243; custom_padding=&#8221;0px|||||&#8221;][et_pb_row _builder_version=&#8221;3.25&#8243; background_size=&#8221;initial&#8221; background_position=&#8221;top_left&#8221; background_repeat=&#8221;repeat&#8221; custom_padding=&#8221;0px|||||&#8221;][et_pb_column type=&#8221;4_4&#8243; _builder_version=&#8221;3.25&#8243; custom_padding=&#8221;|||&#8221; custom_padding__hover=&#8221;|||&#8221;][et_pb_text _builder_version=&#8221;4.6.1&#8243; _module_preset=&#8221;default&#8221; hover_enabled=&#8221;0&#8243; sticky_enabled=&#8221;0&#8243;]<\/p>\n<pre>Foto por Gabriel Orge. En: <em>Presente. Retratos de la educaci\u00f3n argentina<\/em> (2014).<\/pre>\n<p>[\/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=&#8221;3.27.4&#8243; background_size=&#8221;initial&#8221; background_position=&#8221;top_left&#8221; background_repeat=&#8221;repeat&#8221;]<!-- divi:heading {\"level\":4} --><\/p>\n<h4>\u201cNuestros ni\u00f1os no eligieron vivir en la pobreza, no eligieron la violencia, no eligieron la soledad; menos a\u00fan, el desamparo. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer, como agentes del Estado, frente a estas desigualdades?\u201d, se pregunta la docente Valeria Scaglioni. Este texto es una reelaboraci\u00f3n de un trabajo presentado para la asignatura Pedagog\u00eda II, de la Licenciatura en Educaci\u00f3n virtual de la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR).<\/h4>\n<p><!-- \/divi:heading --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p><em>Solo desde el reconocimiento de las desigualdades, se pueden abordar pedag\u00f3gicamente las diferencias. Reconocer las diferencias es aceptar y respetar las singularidades culturales y procurar preservarlas en la constituci\u00f3n pedag\u00f3gica de los sujetos. Pero no solo existen diversidades culturales, pluralidad de sentidos y valores; tambi\u00e9n hay heterogeneidades estructurales entre dominadores y dominados que deben ser tenidas en cuenta en una escuela con pretensi\u00f3n igualitaria. La sociedad no s\u00f3lo muestra diversidades sino tambi\u00e9n desigualdades, y a menudo los diversos tambi\u00e9n son desiguales. Soslayarlo puede provocar que bajo el manto de la adaptaci\u00f3n a la diversidad lo que fundamentalmente se d\u00e9 sea en realidad una adaptaci\u00f3n a la desigualdad en lugar de un intento de superarla.<\/em><\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>P\u00e9rez G\u00f3mez (1997)<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>Antes de observar el impacto de la desigualdad en las escuelas argentinas de nuestros d\u00edas, resulta fundamental precisar qu\u00e9 se entiende por&nbsp;<em>desigualdad<\/em>. Esta noci\u00f3n remite a la creciente dualizaci\u00f3n de la sociedad: concentraci\u00f3n de la riqueza, exclusi\u00f3n y aumento de la pobreza.&nbsp;<strong>Si bien la escuela por s\u00ed sola no puede modificar esta diferencia, puede ayudar a no naturalizarla<\/strong>, proveyendo de las medidas necesarias para que quienes constantemente se ven inmersos en esta exclusi\u00f3n puedan empoderarse de sus derechos.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p><strong>En un primer momento educativo, la equivalencia entre igualdad y homogeneizaci\u00f3n produjo como resultado el congelamiento de las diferencias como amenaza o como deficiencia<\/strong>. Desde 1870, en la Argentina tuvo lugar la construcci\u00f3n, desarrollo y diversificaci\u00f3n de un sistema educativo nacional. La Ley N\u00ba 1420 (1884) fue la base legal para una educaci\u00f3n obligatoria, gratuita y \u201claica\u201d. En ella, y en posteriores legislaciones, se hizo evidente la filosof\u00eda educativa de la \u00e9lite olig\u00e1rquica: todos deb\u00edan ser socializados de la misma forma, sin importar origen nacional, clase social o religi\u00f3n, y esta forma de escolaridad fue considerada un terreno \u201cuniversal\u201d que abrazar\u00eda por igual a todos los habitantes.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>Tal como explica&nbsp;<strong>In\u00e9s<\/strong>&nbsp;<strong>Dussel<\/strong>&nbsp;(2004):<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>\u201c<strong>En los a\u00f1os setenta y ochenta se quebr\u00f3 el mito de la igualdad de oportunidades<\/strong>. No bastaba con abrir las puertas de las escuelas y expandir la matr\u00edcula; era necesario interrogarse tambi\u00e9n sobre qu\u00e9 pasaba en su interior, qu\u00e9 efectos de distribuci\u00f3n de las oportunidades se daban dentro del sistema educativo entre escuelas de mejor y peor calidad, entre modalidades de ense\u00f1anza y entre las propias expectativas de las familias. La desigualdad educativa sigui\u00f3 pens\u00e1ndose y \u00b4atac\u00e1ndose` en t\u00e9rminos casi estrictamente econ\u00f3micos\u201d.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>Todo tipo de desigualdad conlleva una injusticia y cada vez observamos que esa homogeneidad que planteaban las antiguas legislaciones educativas se ve como colador frente a la realidad econ\u00f3mica y social de nuestra Argentina.&nbsp;<strong>La desigualdad, tanto social como educativa, es un problema netamente pol\u00edtico que depende de correctas pol\u00edticas p\u00fablicas definidas en t\u00e9rminos de justicia social y de reconocimiento de una injusticia de base<\/strong>&nbsp;(y no en t\u00e9rminos de una acci\u00f3n caritativa); que contengan en s\u00ed mismas formas de interacci\u00f3n con otras instituciones escolares y no escolares; que propongan marcos normativos que promuevan la tolerancia y la inclusi\u00f3n; que consideren que no existe proyecto educativo sin proyecto de naci\u00f3n que lo sustente.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la necesidad de pol\u00edticas p\u00fablicas, es importante repensar el rol del Estado, que es el principal responsable de la garant\u00eda de derechos. Asimismo,&nbsp;<strong>es importante resaltar el rol docente en tanto garante de derechos en la escuela<\/strong>. Esto implica que las instituciones y los docentes deban pensar y efectivizar intervenciones pedag\u00f3gicas a fin de enfrentar la desigualdad.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p><strong>La Ley de Protecci\u00f3n Integral de Derechos N\u00ba 26061 establece que la pobreza no debe causar nunca que un ni\u00f1o pierda sus derechos<\/strong>. En la actualidad, esta es la principal causa de vulneraci\u00f3n de los derechos de los ni\u00f1os y ni\u00f1as de la Argentina. Es el Estado quien debe garantizar que se cumpla con los derechos m\u00e1s b\u00e1sicos y elementales: la alimentaci\u00f3n, el abrigo y la educaci\u00f3n. Sin embargo, muchos ni\u00f1os hoy est\u00e1n m\u00e1s preocupados por lo que van a comer en la noche que por aprender.&nbsp;<strong>El neoliberalismo nuevamente golpea las puertas de nuestras escuelas, con cada vez m\u00e1s chicos en los comedores, con una gran concentraci\u00f3n de la riqueza en grupos financieros y con un marcado descr\u00e9dito de las instituciones escolares<\/strong>. Adem\u00e1s, la poblaci\u00f3n pierde poder: se siente cada vez menos representada y con una vida cada vez m\u00e1s precaria.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>La Ley de Educaci\u00f3n Nacional N\u00ba 26206 (2006) interpel\u00f3 las crujientes bases del sistema educativo y sostuvo, con planes y programas, que \u201cla educaci\u00f3n y el conocimiento son un bien p\u00fablico y un derecho personal y social, garantizados por el Estado\u201d.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Perla Zelmanovich<\/strong>&nbsp;(2003), en su art\u00edculo \u201cContra el desamparo\u201d, plantea:<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>\u201c<strong>Resulta necesario darnos la oportunidad, en la escuela, de se\u00f1alarle al adolescente que a\u00fan no eligi\u00f3 su destino<\/strong>. Se trata de no creer que \u00e9ste ya est\u00e1 jugado, esto es, de darle margen para que pueda seguir ensayando. Tanto las modalidades discursivas desafiantes y silenciosas como las salidas anticipadas pueden ser pensadas como un llamado, una apelaci\u00f3n al adulto para que no aumente el desamparo\u201d.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>Entonces, una verdadera ense\u00f1anza comprometida va m\u00e1s all\u00e1 de los antiguos modelos pedag\u00f3gicos esquem\u00e1ticos. Se trata de poner en juego textos, preguntas, interpretaciones e interacciones que inviten a los chicos a apropiarse del lenguaje y a recrear sus imaginarios posibles a partir de nuevas reflexiones y percepciones.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>Nuestros ni\u00f1os no eligieron vivir en la pobreza, no eligieron la violencia, no eligieron la soledad; menos a\u00fan, el desamparo. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer, como agentes del Estado, frente a estas desigualdades? Romper las barreras de la vulnerabilidad que la propia sociedad interpone y entramar una red que verdaderamente construya y contribuya a la conformaci\u00f3n de la subjetividad.&nbsp;<strong>Es importante desarrollar la responsabilidad frente a la desigualdad de parte de los pol\u00edticos, de los pedagogos y de las familias, al punto de que las brechas sociales nos resulten intolerables<\/strong>&nbsp;y nos lleven a renovar el compromiso con una sociedad m\u00e1s democr\u00e1tica y justa.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>En tiempos de neoliberalismo, cuando la vida de las personas adultas, de los docentes, tambi\u00e9n se precariza y vulnera,&nbsp;<strong>se nos plantea un desaf\u00edo mayor: repensar nuestras sociedades en t\u00e9rminos m\u00e1s abiertos y flexibles; construir una vida democr\u00e1tica basada en la diversidad y la pluralidad de identidades, con derechos igualitarios para todos<\/strong>.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>Dussel, I. (2004).&nbsp;<em>Desigualdades sociales y desigualdades escolares en la Argentina de hoy. Algunas reflexiones y propuestas<\/em>. Disponible en: http:\/\/bibliotecavirtual.clacso.org.ar\/ar\/libros\/argentina\/flacso\/dussel.pdf<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>P\u00e9rez G\u00f3mez, A. (1997). \u201cLas funciones sociales de la escuela: de la reproducci\u00f3n a la reconstrucci\u00f3n cr\u00edtica del conocimiento y la experiencia\u201d, en Gimeno Sacrist\u00e1n, J. y P\u00e9rez G\u00f3mez, A.&nbsp;<em>Comprender y transformar la ense\u00f1anza<\/em>, Madrid, Morata.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>Zelmanovich, P. (2003) \u201cContra el desamparo\u201d, en Dussel, I.; Finocchio, S. (comps.)&nbsp;<em>Ense\u00f1ar Hoy. Una introducci\u00f3n a la educaci\u00f3n en tiempos de crisis<\/em>. Buenos Aires, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, pp.49-64.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph --><br \/>\n<!-- divi:paragraph --><\/p>\n<p>[*] Por<strong>&nbsp;Valeria Scaglioni<\/strong>, abogada y maestra nacional de M\u00fasica. Se desempe\u00f1a como maestra de m\u00fasica de nivel inicial en la localidad de Villa General Savio, Jard\u00edn N\u00b0 905.<\/p>\n<p><!-- \/divi:paragraph -->[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=&#8221;1&#8243; _builder_version=&#8221;3.22&#8243; custom_padding=&#8221;0px|||||&#8221;][et_pb_row _builder_version=&#8221;3.25&#8243; background_size=&#8221;initial&#8221; background_position=&#8221;top_left&#8221; background_repeat=&#8221;repeat&#8221; custom_padding=&#8221;0px|||||&#8221;][et_pb_column type=&#8221;4_4&#8243; _builder_version=&#8221;3.25&#8243; custom_padding=&#8221;|||&#8221; custom_padding__hover=&#8221;|||&#8221;][et_pb_text _builder_version=&#8221;4.6.1&#8243; _module_preset=&#8221;default&#8221; hover_enabled=&#8221;0&#8243; sticky_enabled=&#8221;0&#8243;] Foto por Gabriel Orge. En: Presente. Retratos de la educaci\u00f3n argentina (2014). 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Este texto es una reelaboraci\u00f3n de un trabajo presentado para la asignatura Pedagog\u00eda II, de la Licenciatura en Educaci\u00f3n virtual de la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR).<\/h4>\n<!-- \/wp:heading -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><em>Solo desde el reconocimiento de las desigualdades, se pueden abordar pedag\u00f3gicamente las diferencias. Reconocer las diferencias es aceptar y respetar las singularidades culturales y procurar preservarlas en la constituci\u00f3n pedag\u00f3gica de los sujetos. Pero no solo existen diversidades culturales, pluralidad de sentidos y valores; tambi\u00e9n hay heterogeneidades estructurales entre dominadores y dominados que deben ser tenidas en cuenta en una escuela con pretensi\u00f3n igualitaria. La sociedad no s\u00f3lo muestra diversidades sino tambi\u00e9n desigualdades, y a menudo los diversos tambi\u00e9n son desiguales. Soslayarlo puede provocar que bajo el manto de la adaptaci\u00f3n a la diversidad lo que fundamentalmente se d\u00e9 sea en realidad una adaptaci\u00f3n a la desigualdad en lugar de un intento de superarla.<\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>P\u00e9rez G\u00f3mez (1997)<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Antes de observar el impacto de la desigualdad en las escuelas argentinas de nuestros d\u00edas, resulta fundamental precisar qu\u00e9 se entiende por&nbsp;<em>desigualdad<\/em>. Esta noci\u00f3n remite a la creciente dualizaci\u00f3n de la sociedad: concentraci\u00f3n de la riqueza, exclusi\u00f3n y aumento de la pobreza.&nbsp;<strong>Si bien la escuela por s\u00ed sola no puede modificar esta diferencia, puede ayudar a no naturalizarla<\/strong>, proveyendo de las medidas necesarias para que quienes constantemente se ven inmersos en esta exclusi\u00f3n puedan empoderarse de sus derechos.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><strong>En un primer momento educativo, la equivalencia entre igualdad y homogeneizaci\u00f3n produjo como resultado el congelamiento de las diferencias como amenaza o como deficiencia<\/strong>. Desde 1870, en la Argentina tuvo lugar la construcci\u00f3n, desarrollo y diversificaci\u00f3n de un sistema educativo nacional. La Ley N\u00ba 1420 (1884) fue la base legal para una educaci\u00f3n obligatoria, gratuita y \u201claica\u201d. En ella, y en posteriores legislaciones, se hizo evidente la filosof\u00eda educativa de la \u00e9lite olig\u00e1rquica: todos deb\u00edan ser socializados de la misma forma, sin importar origen nacional, clase social o religi\u00f3n, y esta forma de escolaridad fue considerada un terreno \u201cuniversal\u201d que abrazar\u00eda por igual a todos los habitantes.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Tal como explica&nbsp;<strong>In\u00e9s<\/strong>&nbsp;<strong>Dussel<\/strong>&nbsp;(2004):<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>\u201c<strong>En los a\u00f1os setenta y ochenta se quebr\u00f3 el mito de la igualdad de oportunidades<\/strong>. No bastaba con abrir las puertas de las escuelas y expandir la matr\u00edcula; era necesario interrogarse tambi\u00e9n sobre qu\u00e9 pasaba en su interior, qu\u00e9 efectos de distribuci\u00f3n de las oportunidades se daban dentro del sistema educativo entre escuelas de mejor y peor calidad, entre modalidades de ense\u00f1anza y entre las propias expectativas de las familias. La desigualdad educativa sigui\u00f3 pens\u00e1ndose y \u00b4atac\u00e1ndose` en t\u00e9rminos casi estrictamente econ\u00f3micos\u201d.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Todo tipo de desigualdad conlleva una injusticia y cada vez observamos que esa homogeneidad que planteaban las antiguas legislaciones educativas se ve como colador frente a la realidad econ\u00f3mica y social de nuestra Argentina.&nbsp;<strong>La desigualdad, tanto social como educativa, es un problema netamente pol\u00edtico que depende de correctas pol\u00edticas p\u00fablicas definidas en t\u00e9rminos de justicia social y de reconocimiento de una injusticia de base<\/strong>&nbsp;(y no en t\u00e9rminos de una acci\u00f3n caritativa); que contengan en s\u00ed mismas formas de interacci\u00f3n con otras instituciones escolares y no escolares; que propongan marcos normativos que promuevan la tolerancia y la inclusi\u00f3n; que consideren que no existe proyecto educativo sin proyecto de naci\u00f3n que lo sustente.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>En relaci\u00f3n con la necesidad de pol\u00edticas p\u00fablicas, es importante repensar el rol del Estado, que es el principal responsable de la garant\u00eda de derechos. Asimismo,&nbsp;<strong>es importante resaltar el rol docente en tanto garante de derechos en la escuela<\/strong>. Esto implica que las instituciones y los docentes deban pensar y efectivizar intervenciones pedag\u00f3gicas a fin de enfrentar la desigualdad.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><strong>La Ley de Protecci\u00f3n Integral de Derechos N\u00ba 26061 establece que la pobreza no debe causar nunca que un ni\u00f1o pierda sus derechos<\/strong>. En la actualidad, esta es la principal causa de vulneraci\u00f3n de los derechos de los ni\u00f1os y ni\u00f1as de la Argentina. Es el Estado quien debe garantizar que se cumpla con los derechos m\u00e1s b\u00e1sicos y elementales: la alimentaci\u00f3n, el abrigo y la educaci\u00f3n. Sin embargo, muchos ni\u00f1os hoy est\u00e1n m\u00e1s preocupados por lo que van a comer en la noche que por aprender.&nbsp;<strong>El neoliberalismo nuevamente golpea las puertas de nuestras escuelas, con cada vez m\u00e1s chicos en los comedores, con una gran concentraci\u00f3n de la riqueza en grupos financieros y con un marcado descr\u00e9dito de las instituciones escolares<\/strong>. Adem\u00e1s, la poblaci\u00f3n pierde poder: se siente cada vez menos representada y con una vida cada vez m\u00e1s precaria.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La Ley de Educaci\u00f3n Nacional N\u00ba 26206 (2006) interpel\u00f3 las crujientes bases del sistema educativo y sostuvo, con planes y programas, que \u201cla educaci\u00f3n y el conocimiento son un bien p\u00fablico y un derecho personal y social, garantizados por el Estado\u201d.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><strong>Perla Zelmanovich<\/strong>&nbsp;(2003), en su art\u00edculo \u201cContra el desamparo\u201d, plantea:<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>\u201c<strong>Resulta necesario darnos la oportunidad, en la escuela, de se\u00f1alarle al adolescente que a\u00fan no eligi\u00f3 su destino<\/strong>. Se trata de no creer que \u00e9ste ya est\u00e1 jugado, esto es, de darle margen para que pueda seguir ensayando. Tanto las modalidades discursivas desafiantes y silenciosas como las salidas anticipadas pueden ser pensadas como un llamado, una apelaci\u00f3n al adulto para que no aumente el desamparo\u201d.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Entonces, una verdadera ense\u00f1anza comprometida va m\u00e1s all\u00e1 de los antiguos modelos pedag\u00f3gicos esquem\u00e1ticos. Se trata de poner en juego textos, preguntas, interpretaciones e interacciones que inviten a los chicos a apropiarse del lenguaje y a recrear sus imaginarios posibles a partir de nuevas reflexiones y percepciones.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Nuestros ni\u00f1os no eligieron vivir en la pobreza, no eligieron la violencia, no eligieron la soledad; menos a\u00fan, el desamparo. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer, como agentes del Estado, frente a estas desigualdades? Romper las barreras de la vulnerabilidad que la propia sociedad interpone y entramar una red que verdaderamente construya y contribuya a la conformaci\u00f3n de la subjetividad.&nbsp;<strong>Es importante desarrollar la responsabilidad frente a la desigualdad de parte de los pol\u00edticos, de los pedagogos y de las familias, al punto de que las brechas sociales nos resulten intolerables<\/strong>&nbsp;y nos lleven a renovar el compromiso con una sociedad m\u00e1s democr\u00e1tica y justa.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>En tiempos de neoliberalismo, cuando la vida de las personas adultas, de los docentes, tambi\u00e9n se precariza y vulnera,&nbsp;<strong>se nos plantea un desaf\u00edo mayor: repensar nuestras sociedades en t\u00e9rminos m\u00e1s abiertos y flexibles; construir una vida democr\u00e1tica basada en la diversidad y la pluralidad de identidades, con derechos igualitarios para todos<\/strong>.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Dussel, I. (2004).&nbsp;<em>Desigualdades sociales y desigualdades escolares en la Argentina de hoy. Algunas reflexiones y propuestas<\/em>. Disponible en: http:\/\/bibliotecavirtual.clacso.org.ar\/ar\/libros\/argentina\/flacso\/dussel.pdf<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>P\u00e9rez G\u00f3mez, A. (1997). \u201cLas funciones sociales de la escuela: de la reproducci\u00f3n a la reconstrucci\u00f3n cr\u00edtica del conocimiento y la experiencia\u201d, en Gimeno Sacrist\u00e1n, J. y P\u00e9rez G\u00f3mez, A.&nbsp;<em>Comprender y transformar la ense\u00f1anza<\/em>, Madrid, Morata.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Zelmanovich, P. (2003) \u201cContra el desamparo\u201d, en Dussel, I.; Finocchio, S. (comps.)&nbsp;<em>Ense\u00f1ar Hoy. Una introducci\u00f3n a la educaci\u00f3n en tiempos de crisis<\/em>. Buenos Aires, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, pp.49-64.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>[*] Por<strong>&nbsp;Valeria Scaglioni<\/strong>, abogada y maestra nacional de M\u00fasica. Se desempe\u00f1a como maestra de m\u00fasica de nivel inicial en la localidad de Villa General Savio, Jard\u00edn N\u00b0 905.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[12,10],"tags":[],"class_list":["post-558","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-estudiantes","category-unahurinvestiga"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/aulaabierta.unahur.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/aulaabierta.unahur.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/aulaabierta.unahur.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aulaabierta.unahur.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aulaabierta.unahur.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=558"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/aulaabierta.unahur.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/aulaabierta.unahur.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/562"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/aulaabierta.unahur.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=558"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/aulaabierta.unahur.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=558"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/aulaabierta.unahur.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=558"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}