En la década de 1960, Raymond Queneau y François Le Lionnais fijaron el rumbo al grupo de escritores que poco más tarde se conocería como Oulipo. “Llamamos literatura potencial a la búsqueda de formas y de estructuras nuevas que podrán ser utilizadas por los escritores como mejor les parece”, sostenía Queneau. Oulipo. Ejercicios de literatura potencial compila textos destacados de este innovador grupo.

El volumen publicado por la editorial Caja Negra en 2016 reúne obras de las tres antologías históricas de Oulipo: La littérature potentielle (1973), Atlas de littérature potentielle (1981)y Anthologie de l´Oulipo (2009). Además, se sumaron textos publicados en el sitio web oficial del grupo.

Uno de los rasgos más originales de Oulipo fue el carácter colectivo de sus producciones. A esto se le sumó un “método” que luego sería retomado en la Argentina por Maite Alvarado y Gloria Pampillo: la imposición de restricciones que potencien la aparición de la escritura. Así, Oulipo llamó principio de restricción a aquello que “obliga al sistema del lenguaje a salir de su funcionamiento rutinario”.

Oulipo. Ejercicios de literatura potencial compila algunos ensayos de los principales integrantes del grupo, pero también incluye relatos pormenorizados de algunas experiencias de escritura basadas en la autoimposición de restricciones. En otra sección, se incorporan algunas de las obras obtenidas a partir del uso de esas restricciones, que llevan el nombre de ejercicios y experimentos.

Integra el volumen, además, un capítulo llamado “Caja de ideas” que compila y sintetiza las principales restricciones oulipianas. Vale la pena reproducir algunas de ellas.

1) Abecederaio: “Texto en el cual la primera palabra debe empezar con la letra a, la segunda palabra con la letra b, la tercera con la c…”

2) Cuento a tu manera: Este recurso fue bien aprovechado por la colección de literatura infantojuvenil Elige tu propia aventura. “(…) el relato propone varias alternativas que el lector deberá elegir a gusto”.

3) Lipograma: “Se trata de un texto en el cual el autor se impone no usar jamás una letra, o varias”.  

Oulipo también se propuso desacralizar la literatura y ponerla al alcance de quien quisiera lanzarse a ella. Le Lionnais, en el “Segundo Manfiesto”, afirmaba: “¿Quién no ha sentido, leyendo un texto (de la calidad que sea), el impulso de mejorarlo con algunos retoques precisos. Ninguna obra escapa a esta necesidad. Por otra parte, Oulipo terminó de liberar la práctica literaria del ámbito romántico de la inspiración para llevarla al terreno de la exploración y la manipulación. Hacer literatura ya no es el resultado de una inspiración divina.

Este libro es una caja de herramientas esencial para talleres literarios de todo tipo, pero que también puede ser aprovechada en aquellos espacios escolares o universitarios que buscan promover o enseñar la escritura.

@AAUNAHUR