En 2017, la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR) lanzó una propuesta innovadora para su Profesorado Universitario de Inglés: Garantizar la igualdad de derechos educativos para todas y todos los estudiantes que deseen ejercer la docencia. Casi cinco años después, este profesorado cuenta con sus primeras cuatro graduadas y con su primer graduado: Sofía Cosma, Laura Dickason, Florencia Fernández Dobler, Florencia Suárez y Damián Miño. “Decir que estoy emocionada es poco. Por primera vez se cerró el círculo de eso que alguna vez pensamos y diseñamos como plan de estudios”, afirma Andrea Scagnetti, directora del profesorado.

Para recibir como estudiantes incluso a quienes no alcanzan un nivel avanzado de inglés, se ideó un ciclo preparatorio (CPI) que contempla los niveles inicial, preintermedio e intermedio. De esta manera, explica Scagnetti, “las y los inscriptos pueden alcanzar la proficiencia necesaria para cursar materias dictadas íntegramente en inglés”. Quienes cuentan con nivel inicial de la lengua, deben asistir a un curso de dos años y medio de duración para poder cursar las asignaturas dictadas en inglés. En el caso del nivel preintermedio, el curso es de un año y medio.

Laura Dickason es vecina de William Morris y flamante graduada del Profesorado Universitario de Inglés de la UNAHUR. “Empecé a estudiar la lengua cuando tenía 8 años –cuenta–. Soy una de las pocas privilegiadas a la que sus padres podían pagarle un curso. Empecé con una profesora particular y, a los 14 años, en un instituto privado en Ramos Mejía. Pero el último año de secundaria decidí dejar de estudiar”. Quince años después, cuando ya era mamá, decidió inscribirse en el profesorado de la UNAHUR. Dickafon alcanzó el nivel avanzado en los exámenes de nivel y no debió cursar el CPI.

El caso de Damián Miño, vecino de Morón, fue distinto. Si bien también había estudiado la lengua desde los nueve años, alcanzó nivel intermedio en los exámenes y debió cursar un CPI intensivo durante el verano para poder comenzar a cursar las materias dictadas totalmente en inglés. En ese entonces, tenía 19 años. “Fue un esfuerzo importante –recuerda–. Cursaba dos veces por semana, cuatro horas cada día”. La realidad es que Miño, con un nivel intermedio de inglés, no hubiera podido comenzar a estudiar en otros profesorados. “El examen de la UNAHUR no era eliminatorio. En caso de que me hubiera dado otro nivel (inicial o preintermedio), no hubiera quedado afuera. Solo hubiera tenido que cursar el CPI durante más tiempo”, explica. El estudiante, además, tuvo otros factores en cuenta para optar por la UNAHUR: la cercanía y el hecho de que el profesorado fuera público y gratuito.

“Al principio –admite Dickason– el proyecto de la universidad me pareció muy ambicioso: personas que no manejan de manera fluida la lengua y se proponen enseñarla. Pero después de atravesar la experiencia, me doy cuenta de que se puede; de que es posible achicar esa brecha en el acceso y llenar el conurbano de profesores de inglés”. Miño, por su parte, si bien disfrutaba de sus primeros años de cursada, no tenía la certeza de querer ejercer la docencia: “En tercer año –relata–, cuando tuve las primeras prácticas, me empezó a gustar más”. Hoy se propone ser docente en los niveles secundario y universitario.

Tanto Dickason como Miño fueron estudiantes asistentes en la UNAHUR. “Es todo una experiencia preparar un concurso, una propuesta. No se trata de una entrevista de trabajo común y corriente”, reflexiona la estudiante. Miño, por su parte, reconoce que desempeñarse como alumno asistente en el CPI fue “una experiencia maravillosa”. Solo cinco años antes, había transitado como estudiante ese ciclo de formación.

Mientras las primeras egresadas y egresados del Profesorado de Inglés se disponen a desarrollar su profesión, la UNAHUR continúa pensando dispositivos para democratizar el acceso a una segunda lengua. En ese marco, a través de la Secretaría de Extensión y Servicios a la Comunidad y bajo la responsabilidad académica del Profesorado Universitario de Inglés, se inscribe el proyecto de la Escuela Universitaria de Inglés de la UNAHUR (EUdI).La oferta formativa es gratuita y se otorgarán certificados para cada nivel aprobado.

“La escuela –detalla Scagnetti– está pensada para chicos y chicas entre 11 y 15 años que asisten a escuelas de gestión pública o privada de Hurlingham. Es una propuesta de 14 niveles cuatrimestrales”. A mediados de diciembre tendrá lugar la primera reunión de padres y, en marzo de 2022, comenzarán las primeras clases. Las y los estudiantes son ubicados en los distintos niveles de acuerdo con los resultados de los exámenes de nivel.  

Completaron el formulario de inscripción 1.488 estudiantes”, se sorprende Scagnetti. Si bien no todas y todos los inscriptos cumplen con los requisitos para poder ser estudiantes de la nueva escuela, el número es importantísimo y demuestra que hacía falta una propuesta de estas características en el municipio. Según la directora del Profesorado de Ingles, la iniciativa genera “un círculo absolutamente virtuoso”: quienes estudian en las escuelas de Hurlingham, Villa Tesei y William Morris comenzarán a vincularse con el ámbito universitario y, además, graduados, graduadas y estudiantes avanzados de la UNAHUR también van a formar parte de la escuela.

Scagnetti considera que, en unos pocos años, la EUdI va a modificar la fisonomía del CPI, ya que cada vez habrá más estudiantes que puedan acreditar niveles intermedios o avanzados de inglés. Por otra parte, agrega: “Posiciona de otra manera a quienes eligen otras carreras de la UNAHUR. De acuerdo con el nivel inglés alcanzado en la escuela, pueden acreditarse los dos niveles de inglés obligatorios en distintos planes de estudios”.

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